Monday, April 24, 2006

114

En el desierto, un hombre santo que vestía hábito negro se le acercó a Horacio hijo.

-Tú eres aquel que sólo vive 365 días, ¿cierto?
-Sí

El hombre santo se quitó el hábito negro, quedándose desnudo, y se lo entregó a Horacio diciendo:

-Yo también he renunciado a todo

Entonces se alejó y Horacio se puso el hábito, siguiendo el camino hacia la ciudad.

1 comment:

agustin said...

Baia baia