El vendedor: Usted quiso traer de nuevo a su hijo
Horacio: Sí
El vendedor: Quiso reemplazar a su hijo de carne y hueso, por una criatura ficticia
Horacio: Sí
El vendedor: ¿Cómo se llamaba su hijo?
Horacio: No voy a decir su nombre. No quiero que la realidad entre aquí.
El vendedor: Por eso no lee ningún diario
Horacio: Esto no es la realidad
El vendedor: Y en el mundo real, ¿como se llamaba su hijo?
Horacio: No quiero saber de la realidad
El vendedor: Porque allí su hijo ya no existe
Horacio: El existe aquí
El vendedor: Nadie puede escapar de la realidad por mucho tiempo
Horacio: Sólo pedí 365 días
Thursday, February 16, 2006
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1 comment:
Un año de ficción parece ser un buen premio para toda una vida de realidad. Pero ¿qué pasa cuando descubrimos que la realidad no es más que otra ficción? ¿Dónde está la línea que separa una cosa de otra? Acabo de ver una película danesa titulada "Reconstrucción de un amor" en donde se juega con estos linderos. Quizás la esquizofrenia sea algo más que una palabra en el diccionario o un diagnóstico de libro u hospital. Salir puede ser sólo otra forma de entrar.
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