Monday, January 09, 2006
9
Horacio está gateando. Yo estoy tirado en la cama. Los días pasan. Vendí mi televisor en la mañana, compré un cuaderno de apuntes. Allí escribí: Mi hijo se llama Horacio. Estoy cansado. Tengo que quedarme aquí. Horacio a veces me observa, se me queda mirando largo rato, como diciendo: tenemos que hablar. Imagino diálogos con mi hijo. Ninguno funciona. ¿Qué se puede conversar con alguien que sólo vivirá un año?
Subscribe to:
Post Comments (Atom)


2 comments:
Esta novela empieza a pedir a gritos un buen conflicto. Espero se lo consigas pronto para que no se vuelva redundante. Un saludo.
no va a vivir un año....
Post a Comment